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Dos personas desconocidas se reúnen por primera vez en un bar.

Mientras surgen las primeras frases, sus cerebros intentan descifrar quién es el otro a través de las herramientas innatas de la percepción y la emoción y de sus condicionamientos culturales en relación con la comunicación no verbal.

Los gestos son un lenguaje significativo, veraz y complejo, que aporta matices sutiles.

¿Aceptaríamos que unas simples gafas inteligentes interpretasen, en tiempo real, cada uno de nuestros gestos con una etiqueta informativa?.

inteligencia artificial y visores de realidad aumentada impacto en la comunicación no verbal

Las citas a ciegas, las entrevistas de trabajo, la conversación con un adolescente, las respuestas a un turista se verían condicionadas por la capacitación de un software, de un algoritmo, de una combinación de fórmulas matemáticas y código binario que alguien ha programado.

Afortunadamente,  esta es solo una hipótesis aventurada, pues la legislación vela ya por proteger estos datos tan sensibles como son los rasgos de la cara y el cuerpo, así como el movimiento ocular, temperatura, olor, presión arterial, comportamiento, forma de caminar, que, entre otros, son considerados datos biométricos muy sensibles tanto a la hora de su tratamiento como en su captación. El borrador sobre inteligencia artificial aprobado hace poco por la Unión Europea, coloca este tipo de datos entre aquellos que no pueden ser tratados con sistemas de inteligencia artificial, salvo por una justificación de seguridad.  (Gracias a José Parra por esta valiosa aportación).

 

Peligros y oportunidades en la comunicación

A pesar de todos los avances, nuestras vidas siguen estando influidas hoy por los instintos básicos de reproducción y supervivencia. Aún no sabemos cómo afectará a la comunicación humana la incorporación de la inteligencia artificial. Pero lo cierto es que cada día nos sorprendemos con nuevas herramientas que generan imágenes, textos, vídeos, audios…, como si fueran obra de un ser humano, literalmente. El  debate sobre el impacto que causarán los últimos avances de ChatGPT (Open IA), Copilot (Microsoft), Gemini (Google), Q (Amazon), etc. está servido.

Algo que es ya es una realidad en las comunicaciones online, por ejemplo, es el uso de avatares hiperrealistas que hablan por nosotros, con una perfección abrumadora y expresividad muy cercana a la real, incluso en idiomas que no dominamos. Sin duda la IA ofrece enormes oportunidades que hemos de aprovechar.

También vemos cada día más en redes sociales el uso de fotos y vídeo editadas o creadas con filtros diversos que cambian la piel, el peinado y la expresión de la persona. La distorsión respecto a la realidad puede llegar a ser enorme y las sorpresas o engaños que nos encontremos pueden ser magníficos también. El uso de estos filtros está presente ya en aplicaciones de citas, chats a través de pantallas, en las redes, en la televisión, pantallas gigantes en estadios…

 

Se abren numerosos interrogantes

Hasta ahora, la comunicación no verbal ha sido una fuente de autoconocimiento y conocimiento de los demás. Podemos identificar el estado emocional de alguien a partir de la postura, gestos y expresión. A partir de la información que nos aporta, estamos mejor preparados para tomar decisiones.

  • ¿Qué impacto tendrá el hecho de que las fronteras entre lo real y lo irreal se desdibujen ante nuestros ojos? ¿Cómo influirá en nosotros la duda sobre la veracidad de lo que vemos?
  • ¿Dejarán de ser relevantes los gestos por la falta de verdad en la expresión de los avatares o encontraremos formas de diferenciar lo auténticamente humano de lo artificial?
  • ¿Cómo afectará a la autoimagen el hecho de aplicar estos filtros y acostumbrarnos a esos ideales de belleza, juventud, perfección y ausencia de arrugas? Ya son noticia por su frecuencia  las operaciones estéticas en las que la persona paciente aspira a parecerse a la imagen de un filtro.
  • ¿Qué consecuencias tendrá el hecho de saber que frecuentemente las fotos que vemos están modificadas o alteradas?
  • ¿Cómo nos afectarán las delgadísimas fronteras entre lo real y la ficción?
  • ¿Restarán estos cambios espontaneidad en nuestra comunicación?, ¿nos harán ser más desconfiados?
  • ¿Quiénes serán los nuevos “influencers“? En cada época ha habido unos, desde reyes y nobles a actores y músicos, como cuento en mi libro “Comunicación no verbal para humanos curiosos”. ¿Serán tal vez avatares no humanos?
  • ¿Hasta dónde llegará el auge de los valores de la juventud y la belleza, tan apreciados hoy en nuestras sociedades?

Por el momento, creo que muchas personas valoramos también lo que aportan los sutiles mensajes no verbales reales, la comunicación veraz y sin filtros, y por ello damos cada día más valor a la autenticidad. 

 

El momento, quizás, de una investigación interdisciplinar

El lenguaje no verbal es un campo interdisciplinar en el que confluyen la antropología, la paleontología, la psicología, la lingüística, la sociología, la filosofía y la educación. Quizás ha llegado el momento de que todas estas áreas de conocimiento investiguen si la inteligencia artificial acabará o no con la comunicación no verbal tal y como la conocemos hoy. Y qué efectos tendrá, dentro del contexto tecnológico disruptivo que vivimos.

El entendimiento y la comprensión entre los seres humanos registrará en los próximos años avances vertiginosos. Confío en que conseguiremos mejorar como especie, como ocurrió en todas las revoluciones industriales pasadas. Unas evoluciones históricas que se desarrollaron en varias décadas. La cuarta revolución industrial se suele fijar en el año 2011 gracias a la visión del economista Klaus Schwab, fundador del Fondo Económico Mundial. Cuatro años más tarde nació OpenAI. Y en menos de 10 años, todo lo que gira alrededor de la inteligencia artificial ha avanzado tanto como en…¿100 años?.

Las anteriores revoluciones, impulsadas por el uso del carbón, el gas, la electrónica, la energía nuclear, internet y las energías renovables, fueron imparables. De ahí esta invitación a estudiar el impacto social y cultural del “software inteligente”. Concretamente, el impacto sobre la comunicación no verbal humana en las próximas décadas y en las próximas generaciones.

Esa reflexión será valiosa para poder adelantarnos a los retos de la formación de las actuales y nuevas generaciones en el buen uso de las nuevas tecnologías, tan necesaria en terrenos como la ética y el desarrollo de la capacidad crítica.

 

El supervalor de la autenticidad

¿Cómo influirá la inteligencia artificial en la comunicación, y específicamente en nuestro lenguaje no verbal?. Considero que es un tema apasionante que viviremos en los próximos años y un gran ámbito de investigación.

Para mí, la autenticidad y la verdad en la comunicación son valores esenciales que hemos de salvaguardar y creo que nuestra sociedad considerará cada día más relevantes, si somos capaces de no caer en el escepticismo total.

Considero que en estos tiempos la autenticidad se convierte en un super valor. ¿Cómo lo ves tú?

 

Fuente Fotografías: Unsplash 

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